Los periódicos no podemos vivir de contar noticias en un mundo en el que llegamos tarde a casi todo.
Juan Luis Cebrián; El País, 11 de octubre 2007.
Hay cosas que están cambiando. También la manera en que se produce y consume información. Gracias a internet tenemos acceso a casi todas las voces de un mismo suceso. Considerando además la emergencia de los periódicos gratuitos, es fácil entender que los periódicos tradicionales tengan enormes retos a los que enfrentarse. Reconvertirse para sobrevivir.
Así
lo ha entendido El País, y por ello pretende realizar
la mayor reconversión desde que hace más de 30 años comenzase su andadura.
Cómo deben afrontar esta renovación los periódicos es un tema complejo, pero podemos aventurar algunas claves a partir de nuestras necesidades informativas. A medio plazo pueden surgir al menos 2 tipologías de medios:
- Los exploradores: periódicos de titulares, donde lo que prima es el mero suceso, lo ocurrido.
En este modelo podríamos posicionar en la actualidad a los gratuitos (aunque con abundancia de texto “inútil”).
Pero quien mejor lo representa es el periódico
20 palabras, porque 20 es el número de palabras en que se debe contar la noticia. Ésta es una iniciativa recién lanzada por
Pablo Mancini y
La sociedad de los mares electrónicos, que están explorando un campo tan virgen -por lo de ahora- como necesario.
- Los cartógrafos: periódicos de contexto, donde se hace una reflexión más profunda de lo sucedido, donde se aporta opinión, por lo tanto, subjetividad.
Estos periódicos no sólo presentarán la noticia, sino que la cocinarán para el lector. Una batería de analistas de información la estudiarán a fondo y presentarán sus conclusiones: qué implica el suceso, por qué ocurre. Su labor es la de un cartógrafo, la de mapear el terreno una vez los exploradores lo han descubierto.
Un periódico es, entre otras muchas cosas, una mirada compartida con sus lectores
O, como cuentan en
el blog de la renovación,
El País tratará de:
contar las cosas de otra manera, de ir más allá de declaraciones y puras informaciones, de dar contexto y sentido a lo que se cuenta
Por supuesto existirán más roles y actores, pero no es nuestra misión descubrirlos. Lo importante,
lo que pretendemos decir en este blog, es que
los medios no poseen ya la exclusiva de la narración de nuestra realidad. Ellos lo saben. Saben que
somos nosotros los contadores de historias del siglo XXI. Saben que ésa es la radical diferencia de esta nueva etapa y a ello deben adaptarse para sobrevivir.
Ahora, sólo es necesario que seamos conscientes del poder que tenemos. Porque ya
no necesitamos que nadie narre nuestra realidad. Podemos hacerlo nosotros mismos.